Si será importante el lenguaje para mantener vivas o revivir las historias, que una vez publicado “Elba Norberta”, a Pedro Peña le comenzaron a llegar tantos nuevos testimonios sobre aquel fatídico 20 de junio de 1963 que confesó que podría escribir un segundo libro o una versión extendida. Lo sucedido fue una reacción espontánea al ver que un escritor y vecino se animó a desafiar ese silencio duradero que fue borrando del recuerdo la violación y el asesinato de una adolescente de 15 años en Villa Rodríguez: “la memoria es importantísima en este caso porque muchos de los protagonistas de la época en que ocurrió el crimen ya estaban desapareciendo”, expresó el autor maragato al presentar su obra –el sábado- en el Instituto Cultural Español.

Sigue vivo si es recuerdo. Nunca muere si se nombra. Durante décadas, el crimen de Elba Norberta Martínez Álvarez estuvo agonizando en la memoria de los josefinos. El último libro de Pedro Peña parece haber despertado aquello que estaba dormido: el interés y el compromiso con la desgarradora historia de esta adolescente que –a poco de cumplir 15 años- fue violada y asesinada en Villa Rodríguez un 20 de junio de 1963.
En pocos meses (se publicó a fines de marzo) consiguió lo que no pudo ser en las últimas cinco décadas: que un homicidio nos hiciera reflexionar tempranamente sobre la violencia de género y cuestionarnos por qué casi la matamos por segunda vez al olvidarla poco a poco: “la memoria es importantísima en este caso porque muchos de los protagonistas de la época en que ocurrió el crimen ya estaban desapareciendo”, expresó el autor maragato al presentar su obra –el sábado- en el Instituto Cultural Español.
Ante una sala colmada por un público sensible, atento y participativo (entre el que se encontraba una señora que conoció de niña a Elba Norberta; cuando pidió la palabra y recordó algunas vivencias con ella, nadie fue ajeno a la emoción).
Si olvidar es la muerte de todo recuerdo, puede interpretarse como la autopsia del olvido. En algo más de 80 páginas, Peña se vale del lenguaje como antídoto de desmemoria y le da a Elba Norberta un cuerpo, un rostro, una familia, amigas, inquietudes, sueños; una vida.
Esa historia -invisibilizada por años- ahora está en boca, recuerdo y corazón de todos.
La obra llama a las cosas por su nombre y luego de tanto tiempo de indiferencia y omisiones, narra cómo vivió y murió: “luego de todo el proceso de investigación y escritura siento como si Elba Norberta fuera mi amiga”, añadió.
Con este trabajo la sociedad josefina volvió a evocarla y conmoverse o comenzó a conocerla y estremecerse ante un caso que por su brutalidad jamás debió ser olvidado por la gente para no seguir lamentando la partida de otras Elbas Norbertas.
Moviéndose entre el periodismo narrativo, la novela de no ficción (o “true crime”) y el ensayo periodístico, Peña se valió de los recursos de la investigación periodística, el enfoque histórico y la especulación ficcional al llegar esos lugares donde no había documentación ni testimonio posible: “tuve que imaginar cómo muere, qué piensa una persona de 15 años que no tiene idea de las relaciones sexuales, alguien que sabe que ese hombre es peligroso porque le han dicho pero tampoco entiende que tanta es la peligrosidad de un hombre que viene en bicicleta por un camino en medio de un monte. Eso tuve que imaginarlo porque los testimonios no llegan hasta ahí (…) Ahí tuve que introducir la ficción pero de un modo verosímil”.
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El caso tomó notoriedad nacional tras ser expuesto en el programa televisivo Todo se sabe, donde varios damnificados relataron que durante años entregaron dinero para el pago de obligaciones ante organismos públicos, pero luego comprobaron que esos trámites no se concretaban y que acumulaban deudas con recargos.
La directora departamental del MIDES, Jazmín Martínez, informó que actualmente funcionan distintos dispositivos en el departamento para atender a personas en situación de calle, con cupos casi completos en San José, mientras se espera la apertura de un nuevo centro en Ciudad del Plata.


“Viajar es vivir dos veces”, escribió una vez Hans Christian Andersen. En eso anda Jaime Clara. El periodista, escritor y caricaturista maragato está viajando -una vez más- por España y lo que lleva en su equipaje es su último libro de cuentos. Se llama “Cambio de hora”, es el primero que publica en el país europeo y se compone de relatos breves que entremezclan la crónica periodística con la ficción. Luego de haber protagonizado una presentación en Zafra, ciudad de la provincia de Badajoz, este jueves hará lo propio en la librería “Juan Rulfo” de Madrid. De vuelta en el Uruguay, tiene entre sus planes presentarlo en la Feria del Libro de San José.


Los cuatro clubes del departamento que juegan el ascenso de Copa Nacional de Clubes serán visitantes. El Verdolaga de Libertad es el único que actúa hoy, en horario nocturno de las 21:00 horas, ante Uruguayo. Domingo por la tarde es de fijación para los tres restantes, el Albiverde en Cardona contra Colón, el decano en Juanicó ante el local, el Albirrojo de Rodríguez lo hará contra Wanderers.


El duelo entre cebritas y libertenses será el domingo por la tarde, en el “Casto Martínez Laguarda”. El local llega con puntaje perfecto hasta el momento, y un triunfo empezará a encaminar de forma definitiva la clasificación a octavos de final. La visita perdió en el debut pero ganó el segundo, en caso de sumar tres unidades se mantendrá en zona de clasificación.

