El pasado lunes fue 15 de junio, como cada 15 de Junio, el mundo conmemora el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, una fecha destinada a visibilizar una realidad que muchas veces permanece oculta: la violencia, el abandono y la vulneración de derechos que sufren millones de personas mayores.

Más que una jornada de reflexión, este día invita a la sociedad a mirar con atención cómo trata a sus adultos mayores, reconocer las señales de maltrato y promover una cultura basada en el respeto, la dignidad y el cuidado.
El maltrato hacia las personas mayores, es una realidad que permanece en silencio, ocurre en todos los países, culturas y niveles socioeconómicos. En muchos casos sucede dentro del propio entorno familiar o por parte de personas de confianza, lo que dificulta su denuncia.
A menudo las víctimas sienten vergüenza, miedo a perder el apoyo de quienes las cuidan o temor a generar conflictos familiares. Por ello, numerosos casos permanecen invisibles durante años. Las consecuencias pueden ser profundas: deterioro de la salud física y mental, depresión, aislamiento social, pérdida de autonomía e incluso una disminución significativa de la calidad y expectativa de vida.
Generalmente cuando se dice la palabra maltrato tendemos a pensar en agresiones físicas pero, en realidad, la idea de maltrato y abuso es mucho más amplia. Se considera maltrato cualquier acción u omisión que cause daño, sufrimiento o vulneración de derechos a una persona mayor dentro de una relación donde debería existir confianza, respeto o responsabilidad de cuidado. El abuso, el maltrato, puede manifestarse de diversas formas.
El conocido maltrato físico. Este es el uso de la fuerza que provoca dolor, lesiones o daño corporal. Dentro de las acciones de maltrato conocidas encontramos: golpes, empujones o sacudidas, restricciones físicas innecesarias, administración incorrecta o excesiva de medicamentos, negación de alimentos o cuidados básicos., entre otras.
Claro está que estas acciones dejan consecuencias de diferente tipo y las señales pueden ser claras y explícitas o, a veces pueden esconderse. Las señales pueden incluir hematomas frecuentes, fracturas, quemaduras o explicaciones poco claras sobre lesiones. Manifestaciones de inseguridad, pérdida del sueño, etc.
Maltrato psicológico o emocional. Es una de las formas más frecuentes y , al mismo tiempo las menos visible. Suele incluir, humillaciones. amenazas o intimidación, desprecio constante, infantilización de la persona mayor, aislamiento social intencional.
Las víctimas suelen mostrar tristeza persistente, ansiedad, baja autoestima o retraimiento social, temor a conversar con otras personas, desconfianza
Abuso económico o patrimonial. Esta modalidad de abuso, ocurre cuando alguien utiliza de manera indebida el dinero, bienes o recursos de una persona mayor.
Veamos algunos ejemplos de este abuso: Apropiarse de jubilaciones o pensiones, manipular al adulto mayor para para obtener su firma para tarjetas, poderes, etc. Realizar compras o transacciones sin autorización. Mentir en el costo de una compra para sacar dinero extra. Presionar para modificar testamentos o transferir propiedades, entre otras.
Muchas veces este tipo de abuso es cometido por familiares cercanos o personas encargadas de la administración de recursos.
Negligencia o abandono.Se produce cuando quienes tienen responsabilidad de cuidado no satisfacen necesidades básicas. Este caso puede manifestarse mediante la falta de alimentación adecuada para el adulto a cargo. Ausencia de atención médica. Deficiente higiene personal. Falta de abrigo o condiciones dignas de vivienda. Desatención emocional. Entre otras
La negligencia puede ser intencional o consecuencia de la falta de conocimientos y apoyo para quienes cuidan pero, de todas maneras incide muy negativamente en la dignidad del adulto mayor
Abuso sexual. Esta modalidad incluye cualquier contacto o conducta sexual sin consentimiento. Aunque es una realidad poco mencionada, las personas mayores también pueden ser víctimas de agresiones sexuales, especialmente cuando existe dependencia física o cognitiva.
Maltrato institucional. Esta obviamente ocurre en residencias, hogares de larga estadía, centros de salud u otras instituciones. Suele y puede manifestarse mediante un trato despersonalizado. Falta de respeto a la privacidad. Restricción injustificada de libertades. Atención insuficiente o negligente.
Toda institución tiene la obligación de garantizar condiciones seguras y respetuosas para sus residentes.
La prevención del abuso y maltrato del Adulto Mayor, es una responsabilidad compartida entre personas, familias, comunidades, instituciones y gobiernos. Es necesario desde cada hogar en un principio y, de las diversas instituciones después, promover el respeto y la inclusión. Educar sobre los derechos de las personas mayores es fundamental. Conocer los derechos favorece la denuncia y la prevención de abusos. Las personas mayores tienen derecho a vivir libres de violencia, discriminación y abandono.
Las personas mayores deben participar activamente en la vida familiar y social. Escuchar su opinión y respetar sus decisiones fortalece su autonomía y autoestima.
Cuando los adultos mayores, están en contacto frecuente con familiares, vecinos, amigos y organizaciones comunitarias reduce el aislamiento y facilita la detección temprana de situaciones de riesgo. Es como que a su alrededor existiera una red de contención que lo protegerá frente a cualquier caída.
Es fundamental que existan canales seguros, confidenciales y fáciles de utilizar para reportar situaciones de maltrato. Fomentar mecanismos de denuncia accesible y de conocimiento general es una herramienta fundamental.
El envejecimiento es una etapa natural de la vida. Todas las personas, si tenemos la oportunidad de vivir muchos años, llegaremos a ella. Por eso, la forma en que hoy tratamos a nuestros mayores refleja también el tipo de sociedad que estamos construyendo para nuestro propio futuro.
Este 15 de junio es una oportunidad para recordar que detrás de cada persona mayor hay una historia, una familia, experiencias, aprendizajes y contribuciones que merecen ser valoradas. Combatir el abuso y el maltrato no consiste únicamente en denunciar las agresiones; implica promover una cultura de respeto, empatía y reconocimiento de la dignidad humana en todas las etapas de la vida.
Porque una sociedad que protege a sus personas mayores es una sociedad que honra su memoria, reconoce su presente y cuida su futuro.
Taller Abrazando la Vida
Por este medio dejamos a todos aquellos que sean Abuelos un cariñoso saludo mañana que se celebra su día.
En nuestro país, el Día del Abuelo se celebra todos los años el 19 de junio, por ser el díadel natalicio de José Artigas. Recordemos que Artigas murió a los 86 años en el Paraguay. Probablemente nos dejó una gran enseñanza de amistad y compañerismo.
Su amistad es uno de los vínculos más entrañables de la historia rioplatense. Ambos compartieron treinta años de exilio en Paraguay ,tras la caída del proyecto artiguista en 1820.
Hay un texto que quiero compartir, ejemplo tal vez, de esta amistad que trasciende a la muerte:
¨ Después de la muerte de Artigas en el Paraguay en 1850, un negro anciano de gran estatura, que había acompañado al prócer en la guerra y en el exilio desde 1820, iba todos los años a visitar su tumba para el 23 de setiembre. Estaba prácticamente ciego, era casi centenario, se hacía acompañar hasta el cementerio por algún amigo bien dispuesto, exiliado oriental como él. La última vez no encontró la tumba. Le dijeron que un grupo de orientales llegados de Montevideo se había llevado los restos al Uruguay, cumpliendo la decisión del gobierno de repatriarlo. «No me dijeron nada» musitó según la leyenda. Se recuperó enseguida: «esos orientales se olvidaron de la sombra negra de Don José».
Taller Abrazando la Vida.-
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