Siniestro fatal en avenida Ibirapitá de Kiyú, una arteria sin lomadas ni señalización adecuada

El hombre, de 38 años, dio positivo a la prueba de espirometría tras la colisión entre un auto y una moto que dejó dos personas fallecidas. El hecho ocurrió en el balneario Kiyú, en un tramo de la avenida Ibirapitá que no cuenta con medidas efectivas de reducción de velocidad, en días de alta circulación por la temporada estival.
El siniestro de tránsito se produjo en la noche del sábado 14 de febrero, en la intersección de las calles Ibirapitá y Coiguá, en el balneario Kiyú. De acuerdo a la información oficial, una comunicación al Centro de Comando Unificado Departamental alertó sobre la colisión entre un automóvil y una motocicleta.
Al lugar concurrió personal de la Comisaría 7ª de Libertad y efectivos que realizaban servicio Verano Azul. En el sitio se constató que el automóvil circulaba por Ibirapitá de oeste a este, mientras que la moto lo hacía en sentido contrario, produciéndose el impacto entre ambos vehículos.
A unos 20 metros del auto, sobre la banquina, fue hallado el conductor del birrodado sin aparentes signos vitales. En un descampado próximo se encontraba la acompañante, también sin signos vitales. Una ambulancia de UCOR confirmó el fallecimiento de ambas personas en el lugar. El conductor del automóvil permanecía allí, consciente.
La prueba de espirometría practicada al hombre arrojó resultado positivo. Enterada la Fiscalía Letrada de Libertad, dispuso actuaciones y la detención del conductor, de 38 años.
Finalizada la audiencia, el Juzgado Letrado de Primera Instancia de Libertad de 3º Turno resolvió formalizar la investigación por un delito de homicidio culpable complejo y dispuso como medida cautelar la prisión preventiva por 120 días, sin perjuicio de su eventual revocación, sustitución o cese por resolución judicial.
Seguridad Más allá de la instancia judicial, el hecho volvió a poner el foco en las condiciones de circulación de la avenida Ibirapitá, la principal arteria de Kiyú. Se trata de una vía prácticamente recta que conecta de punta a punta el balneario, sin interrupciones y con un pavimento en muy buen estado, lo que facilita el desplazamiento a altas velocidades.
En un tramo de casi un kilómetro y medio —donde ocurrió el siniestro— no existen lomadas, radares ni otros dispositivos efectivos que obliguen a reducir la velocidad. Las pequeñas lomadas ubicadas en los extremos oeste y este de la avenida evidencian el paso del tiempo y presentan desgaste significativo.
La calle carece además de veredas, de espacio demarcado para peatones y de línea central que delimite carriles. Si bien en algunos sectores el balneario se desarrolla únicamente hacia el sur de la avenida, en la zona del siniestro también existen viviendas hacia el norte, lo que genera cruces permanentes de vehículos y personas.
En plena temporada alta, con mayor flujo de tránsito y visitantes, la circulación habitual a velocidades elevadas en Ibirapitá incrementa los riesgos en un entorno que no cuenta con señalización adecuada ni elementos físicos de control. La investigación continúa en la órbita de la Fiscalía de Libertad.
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