Las interrupciones en el suministro eléctrico y en la conectividad a internet se han vuelto recurrentes en lo que va de 2026, generando preocupación en la comunidad de Raigón. Ediles departamentales tomarán el planteo y se espera que el mismo sea elevado a las gerencias regionales de UTE y ANTEL en busca de respuestas.

Vecinos de Raigón atraviesan una situación que califican como crítica debido a la inestabilidad en los servicios de energía eléctrica brindado por UTE y de conectividad a través de ANTEL. Durante el año 2026, las interrupciones han dejado de ser esporádicas para transformarse en un problema recurrente que incide directamente en la vida cotidiana de la localidad.
En el caso del servicio eléctrico, se identifican dos dificultades principales. Por un lado, se registran microcortes y cortes prolongados que pueden ir desde algunos segundos hasta más de media hora. Por otro, vecinos reportan bajones de tensión frecuentes, que provocan que las llaves térmicas de las viviendas se disparen al restablecerse el servicio, lo que evidencia variaciones de voltaje.
La situación en la conectividad por fibra óptica presenta características similares. Si bien desde ANTEL se emiten avisos de reparación con plazos estimados de 24 horas, en la práctica se han registrado múltiples episodios en los que el restablecimiento demandó entre 8 y 12 horas. El caso más reciente comenzó el sábado 18 de abril, cuando la localidad quedó sin servicio sobre las 18:00 horas. La conectividad se restableció recién el lunes 20 a las 13:00, tras permanecer 43 horas inactiva.
A partir de averiguaciones realizadas por vecinos y del seguimiento de las incidencias, se sospecha que el origen de los problemas podría estar vinculado al estado del tendido eléctrico que conecta San José de Mayo con Raigón. Según señalan, los desperfectos tienden a intensificarse durante condiciones climáticas adversas, como vientos moderados o tormentas, aunque también se han registrado cortes en jornadas de tiempo estable. Asimismo, plantean que las interrupciones en el suministro eléctrico podrían repercutir en el servicio de fibra óptica, dado que depende de la energía para su funcionamiento.
El malestar en la comunidad se sustenta en las consecuencias concretas que estas fallas generan. Existe preocupación por posibles daños en electrodomésticos, especialmente aquellos de uso continuo como heladeras. A esto se suma la afectación económica, ya que la actividad de comercios y servicios locales —almacenes, peluquerías, costureras y aserraderos— depende en gran medida de la electricidad. También instituciones como la Escuela N.º 9 y el CAIF Arcoíris ven condicionadas sus actividades.
Por otra parte, la inestabilidad en la conectividad impacta en el teletrabajo y en los procesos educativos, dificultando la realización de videollamadas y el acceso a plataformas digitales.
Los cortes han sido registrados y compartidos por vecinos a través de grupos de WhatsApp, donde se intercambia información sobre la extensión de las interrupciones y la realización de reclamos. En paralelo, los episodios vinculados a la fibra óptica surgen de los avisos emitidos por ANTEL cada vez que se produce una incidencia.
Ante este escenario, el tema será elevado por ediles departamentales para que el reclamo escale a las gerencias regionales de ambos organismos, con el objetivo de obtener respuestas y soluciones a una problemática que afecta de forma sostenida a la localidad.
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