Los responsables del emprendimiento Rosabela Muebles alertaron sobre una maniobra fraudulenta que se concretó mediante comprobantes de transferencia falsos, luego de coordinar la entrega de una importante cantidad de mobiliario en Montevideo. Solicitan colaboración de la población para identificar los productos y dar con los responsables.

Un emprendimiento de muebles artesanales radicado en Villa María denunció haber sido víctima de una estafa tras concretar la entrega de un pedido de gran volumen, que incluía 11 bancos de estilo colonial y cuatro mesas.
De acuerdo a lo expresado por sus responsables en un video difundido públicamente, el contacto inicial se dio a través de Whatsapp, como ocurre habitualmente con consultas de potenciales clientes. En este caso, una persona manifestó interés en adquirir una cantidad considerable de bancos coloniales para un supuesto evento que tendría lugar en el departamento de Maldonado.
Durante el intercambio, señalaron, no surgieron elementos que generaran desconfianza. En ese marco, se avanzó en la coordinación de la entrega, que finalmente se acordó realizar en Montevideo. Según lo planteado por quienes realizaron la compra, desde allí se encargarían de trasladar los muebles hacia la zona de Garzón, donde se desarrollaría la actividad.
La modalidad de pago prevista era concretar la transferencia al momento de la entrega, una práctica que, según indicaron, no resultó llamativa considerando el volumen del pedido y el monto involucrado, así como la dinámica habitual de trabajo basada en la confianza entre las partes.
La situación cambió una vez finalizada la entrega. Tras el arribo al lugar indicado, se realizó el transbordo de los muebles en un depósito proporcionado por los supuestos compradores. Posteriormente, estos enviaron comprobantes de transferencias correspondientes a diferentes bancos como constancia del pago realizado.
Sin embargo, al no verificarse la acreditación del dinero en la cuenta, comenzaron las sospechas que luego se confirmaron: los comprobantes eran falsos y la operación correspondía a una maniobra de estafa.
A partir de lo ocurrido, los responsables del emprendimiento señalaron la necesidad de revisar las prácticas comerciales y extremar los controles al momento de concretar ventas de este tipo. Asimismo, plantearon que el objetivo de hacer público el caso es alertar a otros emprendedores sobre este tipo de situaciones, que afectan directamente el trabajo cotidiano.
En ese sentido, remarcaron el impacto que genera un hecho de estas características, tanto en lo económico como en lo anímico, en quienes desarrollan su actividad de forma independiente.
En paralelo, difundieron información detallada sobre los productos sustraídos con el fin de facilitar su identificación. Se trata de bancos coloniales de uno, dos y tres cuerpos, además de cuatro mesas, todos ellos recientemente fabricados y con la marca “Rosabela” incorporada. Según explicaron, el sello se encuentra visible en los respaldos de los bancos y en la estructura exterior de las mesas.
También advirtieron que existe la posibilidad de que los responsables intenten retirar o modificar las marcas identificatorias, aunque señalaron que se trata de piezas fácilmente reconocibles por sus características.
El emprendimiento solicitó a la población que, en caso de detectar estos muebles en circulación o recibir ofrecimientos de venta, se comuniquen a través de su cuenta de Instagram, donde fue publicado el video con el relato de lo sucedido y las imágenes de los productos.
La publicación generó una amplia repercusión en redes sociales, donde recibió numerosos mensajes de apoyo por parte de clientes, familiares, amigos y conocidos, además de ser compartida con el objetivo de ampliar el alcance del pedido de colaboración.
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