Residentes del balneario mantuvieron una reunión con autoridades policiales y representantes del Municipio de Libertad para trasladar la preocupación existente por los robos registrados en la zona. Entre las medidas planteadas figura la ampliación del sistema de videovigilancia y un mayor control policial durante todo el año.

Vecinos del balneario Kiyú mantuvieron en los últimos días una reunión con representantes de la Jefatura de Policía de San José, en el marco de la preocupación existente por los reiterados hurtos que se vienen registrando en la zona.
El encuentro contó además con la participación de representantes del Municipio de Libertad y reunió a cerca de 60 vecinos.
Entrevistado en el programa “Opinión Pública” de Visión, el vecino Gonzalo Durán, quien participó de la instancia, señaló que la convocatoria surgió debido a la inquietud generada por la “ola de robos que han habido”, particularmente por hurtos “importantes y de mucho valor”.
Durán indicó que en distintos episodios se han robado heladeras, cocinas, garrafas y también herramientas de trabajo y electrodomésticos desde comercios del balneario.
Según explicó, los delincuentes suelen actuar durante la noche, aprovechando determinadas características del lugar. “En Kiyú en la noche hay viento, y su sonido no ayuda para prevenir eso, por ende, es propicio para esto”, expresó.
El vecino sostuvo además que los hurtos son “bastante frecuentes” y remarcó que si bien en algunos períodos la situación parecía haber mejorado, los robos volvieron a incrementarse recientemente. “Es como en temporadas”, señaló.
Kiyú ha sido escenario durante los últimos años de importantes seguidillas de hurtos, principalmente debido a que muchas de las viviendas son utilizadas únicamente como casas de veraneo y permanecen deshabitadas durante buena parte del invierno.
En varios episodios, delincuentes llegaron a ingresar en múltiples viviendas en pocos días, desvalijándolas casi por completo.
Ante esa situación, vecinos del balneario impulsaron distintas iniciativas para recaudar fondos y concretar la instalación de cámaras de vigilancia, medidas que permitieron desestimular parte de la actividad delictiva, aunque sin lograr una mejora sustancial y sostenida con el correr de los años.
Uno de los principales reclamos de los residentes apunta a la vigilancia policial fuera de la temporada estival. Según plantean, durante el verano suele existir un refuerzo de la seguridad debido al incremento de visitantes, pero durante el resto del año el balneario dispone de un único móvil policial para cubrir más de 12 kilómetros de extensión.
Como resultado de la reunión mantenida con autoridades policiales, vecinos y representantes de la fuerza acordaron elevar una carta al Ministerio del Interior solicitando que la Policía pueda acceder a determinadas cámaras de vigilancia privadas a las que actualmente no tiene conexión, además de gestionar la instalación de nuevos dispositivos en puntos considerados “ciegos” dentro del balneario.
0 comentarios
Tendencias del momento




