Son difusoras del tango social, el de pista. Hace unos cuantos años que enseñan a bailarlo poniendo el cuerpo y el alma. Mientras la bailarina y docente Ana Paula Dutra dirige los talleres del Instituto Cultural Español, su colega, Fiorella Vallejo, forma a los bailarines de la Escuela de la Casa de la Cultura. Y en medio de las clases, se hacen tiempo para compartir otras experiencias como milongas o instancias formativas como la que promueven el sábado en la casona de eventos “La Azotea”: “por ser una danza social importa mucho la convivencia en la pista. Bailar tango exige respetar ciertas reglas y necesidades para que todos los bailarines puedan sentirse cómodos”, explica Ana Paula.

Este nuevo Taller de Tango va en “La Azotea”, casona de eventos del paraje Jesús María. A esta construcción de porte antiguo y rodeada de naturaleza se accede por el camino Guaycurú: “ya hicimos cosas ahí, es un espacio que nos conmueve por el entorno verde y porque nos habilita a sacar el tango de los salones más estructurados”, dice la bailarina y docente Fiorella Vallejo. Este cambio de ambiente –según explica- “permite tener un relacionamiento más casual con la gente que va”. La cita es el sábado a las 17:00 horas y –de acuerdo con lo que adelanta su colega Ana Paula Dutra- propondrá “trabajar en lo que nosotros creemos fundamental que es el abrazo… Abrazarnos no sólo es importante para el tango sino para la vida”. En tal sentido, señala a “la convivencia en la pista” como otro factor determinante en “una danza social como el tango”.
Ana Paula aclara que bailar tango exige respetar “ciertas reglas y necesidades para que todos puedan sentirse cómodos” en sus desplazamientos. En el ABC tanguero figura que los bailarines en la pista “siempre deben circular en sentido antihorario. Generalmente se arma un círculo y en caso de haber muchas parejas los carriles son dos. Lo fundamental es tener una circulación ordenada. No pararse mucho en un solo lugar y no hacer figuras que ocupen demasiado espacio y sean peligrosas para el resto”. Fiorella agrega que se busca “habitar la caminata y el abrazo relajado. En este taller vamos a generar algunos contenidos y herramientas que los bailarines puedan usar en determinadas situaciones como –por ejemplo- cuando se produce un bache enorme en la pista y hay que detener la marcha y encontrar una ubicación”.
En tiempos de mucho auge de la escena tanguera, Ana Paula reflexiona que “lo que convoca del tango es esa cosa de pertenencia a un grupo social”.
Los interesados en concurrir pueden inscribirse o informarse en las redes sociales de ambas o en el Instagram “Movimiento Tanguero”. Y también asistir directamente en el día y horario del Taller.
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