Es un icono pop de la cultura y un símbolo feminista que, avanzando en el nuevo siglo, inspira y se agiganta cada vez más. La obra de Frida Kahlo (1907-1954) es pura vida… ¡Su vida! Es que no hubo nada que motivara más su creación que sus vivencias y sentires. El placer y la herida de vivir laten intensamente en las más de 200 pinturas (mayormente autorretratos) que fueron legadas por la artista mexicana. Este mes llega al Macció una producción teatral que retrata su “esencia, dolor y resiliencia”. El unipersonal es protagonizado por la actriz argentina Laura Azcurra y se presenta el sábado 18.

El anterior paso de la actriz argentina por el Macció fue en agosto de 2024. Aquella vez se presentó en la Sala “Rafael Sienra” con “Tita y Rodhesia”, comedia coprotagonizada con Valeria Stilman con música en vivo de Mailen Elvira. Una historia llena de “improvisación, espontaneidad y juego escénico” que en su momento llegó para la octava edición del Festival Internacional de Artes Escénicas.
Su regreso será el sábado 18 –a las 21:00 horas- con “Frida, viva la vida”. Se trata de un unipersonal que retrata “la esencia, dolor y resiliencia de la pintora mexicana”. A través de un exigente trabajo vocal y corporal y un “logrado acento mexicano”, el espectáculo que llega desde la vecina orilla aborda “la intensidad de Frida ante el arte, la muerte y el amor”. Las entradas tienen un valor de 1.000 pesos la Platea, 900 los Palcos, 700 la Cazuela y 500 el Paraíso y están a la venta por “Tickantel”, boletería de la sala y locales de “Red Pagos” y “Abitab”.
Una gran oportunidad de descubrir a la mujer detrás de la artista; a la persona detrás del personaje en una lucha por seguir viva; ésa que se fundió con otra lucha, la que lideró por expresarse y ser libre.
Sin dudas lo de Frida fue crear para seguir viviendo y seguir viviendo para no perder su batalla contra el dolor. En su juventud tuvo poliomielitis y a los 18 años sufrió un grave accidente de tránsito: el tranvía en el que viajaba fue embestido por un ómnibus. Como consecuencia de las graves heridas fue operada más de 30 veces. El sufrimiento físico la acompañaría hasta su muerte. Aquella desgracia le trajo una buena noticia: al tener que permanecer un largo tiempo en cama (se pasó tres meses con la mitad de su cuerpo inmovilizado), su madre le sugirió que comenzara a pintar para distraerse. Arte para curar. Arte para renacer. Arte para volverse una mujer inmortal.
Cobertura visual

Credito: -
Conversacion
0 comentarios
Seleccionadas por audiencia