Los hechos se registraron en la capital departamental y quedaron bajo investigación tras detectarse movimientos en cámaras de videovigilancia. Desde la organización Patitas Maragatas advierten que no se trata de situaciones aisladas y reclaman una respuesta rápida ante un problema que, aseguran, se repite con frecuencia.

Dos episodios de extrema crueldad hacia animales, registrados con pocos días de diferencia, encendieron la alarma en la capital departamental y motivaron denuncias formales, además de la intervención de organizaciones proteccionistas.
El primero de los casos ocurrió el 2 de abril en horas de la noche, en la zona de Cicerón Marín y Manuel Artigas. De acuerdo a la información recabada, a través de cámaras de videovigilancia se pudo observar que un hombre que se desplazaba con un carro arrojó un perro dentro de un contenedor de residuos, luego de haberlo golpeado reiteradamente.
El animal, una perra de aproximadamente cinco años, fue encontrado dentro de una bolsa, atado y con múltiples lesiones de gravedad, entre ellas mutilaciones y heridas visibles. Según se indicó, permaneció durante un tiempo considerable en esas condiciones, con escasa posibilidad de respirar, lo que agravó su estado.
“Se salvó de milagro”, relató la referente de la organización Patitas Maragatas, Stephanie Delgado, quien además explicó que el animal “estuvo una hora dentro de la bolsa, con muy poco aire”.
A pesar de la violencia sufrida, la perra logró sobrevivir y fue rescatada por integrantes de la organización. Actualmente se encuentra en recuperación en el albergue del Parque Rodó, donde fue bautizada como “Gina” y permanece a la espera de ser adoptada por una familia.
El segundo hecho se registró el 8 de abril, sobre las 22:00 horas, en la intersección de las calles Venezuela y Costa Rica. En este caso, también bajo cobertura de cámaras de seguridad, fue hallado otro perro en condiciones críticas dentro de un contenedor.
“Estaba en agonía, lo llevamos a la veterinaria y se durmió”, señaló Delgado, en referencia a que el animal debió ser sacrificado debido a la gravedad de sus lesiones.
Desde la organización indicaron que ambos episodios presentan características similares, tanto por la modalidad como por la cercanía temporal y geográfica. “Van a seguir apareciendo perros en los contenedores si no se actúa rápido”, advirtió Delgado.
En ese sentido, remarcó que existen indicios claros que permitirían avanzar en la identificación del responsable, cuya ubicación es actualmente objeto de investigación. “Se está a la espera de poder agarrarlo”, sostuvo.
Asimismo, la referente proteccionista subrayó que este tipo de situaciones no son aisladas. “Hemos tenido de todo”, expresó, al tiempo que señaló que con frecuencia deben intervenir ante casos de abandono y maltrato.
En esa línea, también hizo hincapié en el nivel de violencia detectado en estos episodios. “Hay una crueldad bastante grande”, afirmó, y agregó que se trata de conductas que requieren atención urgente.
Mientras tanto, Gina continúa su proceso de recuperación bajo cuidados, y su caso es difundido a través de la cuenta de Instagram “Adopta San José”, donde se promueve su adopción y la de otros animales que esperan un hogar.
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